4/12/10

Murió en Madrid

Tocó suavemente con sus dedos las arrugas que los años habían dibujado en su piel, esos surcos, que recorrió con manos temblorosas.
La vejez se aproximaba y se llevaba sus más cálidos recuerdos, parecía no tener piedad, ni misericordia. Su cuerpo un amasijo de huesos, visibles a través de su fina piel, delataba su extrema delgadez. El tiempo, se había llevado su ilusión y su alegría, dejándole en la más absoluta soledad. En frente de él, solo estaba la muerte, susurrándole e incitándole a que viniera a ella… <muerte ¿qué pretendes hacer?, ¿a quién te quieres llevar contigo?, ¿no te es suficiente, con los niños que te llevas cada año?, ¿con los soldados asesinados en el campo de batalla?... ¿e intentas, también robarle la vida a este pobre hombre, incapaz de ser feliz? Esto es locura>
<Narradora, jamás podrás convencerme, porque yo soy soberana. Las vidas que me llevo forman parte de un plan perfecto y completo. La vida, ¿qué es la vida?, sino solo tristeza y desolación. Cuerpos sin esperanza, sin color, ni fuego. Solo vacios, sin sueños ni ilusión. Vida es, ojos tristes, llenos de lágrimas o quizás secos, cansados ya de llorar. Miradas pérdidas incapaces de encontrar el camino…yo solamente soplo muerte, y sus cuerpos caen a la nada, mientras su alma asciende a los cielos, a un “lugar mejor”>
La muerte cumplió su objetivo. Y esa misma noche, murió en Madrid un viejecito, en su cama, al calor de la calefacción. Sus ojos estaban abiertos, con la mirada fija en un punto de la habitación. Me gire y contemple lo que ese pobre hombre había estado mirando, horas antes de morir.
Una fotografía de médicos sin fronteras, en la que figuraba, un niño negro, con los ojos tristes… esa fotografía decía: “Modeste tiene malaria pero morirá de olvido”.
  

1 comentario:

Oski dijo...

Aquí y allá mueren personas sin que a nadie le importe lo más mínimo. Ancianos solitarios mueren en sus casas, sin más compañía que sus recuerdos, creo que nadie merece morir solo.

Y luego está África, el tercer mundo y los países pobres, donde día a día mueren niños, hombres, mujeres sin que nosotros lo valoremos ni nos demos cuenta de que eso está pasando. Siempre hubo clases...

La entrada me dejó con un nudo en el estómago. Una vez más te doy las gracias, siempre acercas realidades que otros olvidamos...