29/5/11

Manipulador de emociones

Susurros del tiempo Ester Del Pozo Merino café

Todas las mañanas antes de irse a trabajar, en el desayuno, se tomaba un café bien cargado mientras leía un libro de filosofía.
Sentado, se deleitaba en cada sorbo, sintiendo como el café le producía un efecto revigorizarte. Jamás se privaba de ese tiempo a solas. Disfrutaba del silencio y construía su identidad, en aquel momento de reflexión diario.
Se contaba así mismo, la mentira que quería y necesitaba creer, por cuanto la desesperanza le había llenado de fragilidad y sin sentido.

La filosofía y su café matinal, le convertían en un hombre emblemático, y le diferenciaban del resto de los mortales, siendo a la vez una marca de su propia singularidad. A las seis de la mañana se encontraba bebiendo su café,  empapándose de palabras llenas de gran profundidad, para una mente inquieta y ávida de conocimiento y sabiduría. Resultaba perturbador observarle, maniático a más no poder. No faltaba un día a su cita. Nunca se retrasó. A las seis menos cinco, se podía oler desde la distancia el café recién hecho de aquel peculiar vecino. Siempre abría la ventana unos minutos, para que la fragancia fría de la mañana inundara su cocina, y a su vez, para que el aroma del café despertará los recuerdos y los atrajera a su memoria y a la de sus madrugadores vecinos.
Curioso era, el efecto del café, a cada vecino le decía una cosa diferente. Citar entre otros... A la vecina del cuarto piso, una mujer regordeta, siempre llena de joyas y pintarrajeada con el objetivo de querer aparentar unos años menos…le recordaba las tardes con sus amigas en la cafetería Faborit.
Al vecino del primero, un hombre malvado que se las daba de guaperas, y que había renegado de todo lo bueno que tenía en sí mismo, hasta el extremo de parecer un moribundo, le recordaba las veces,  que tomando un café había destrozado, y hecho pedazos el corazón a alguna dama dejándola  en el suelo, mientras que con los ojos húmedos y la nariz moqueante, recogía los pedazos.
Los del sexto, una pareja que quería parecer antipática, consiguiendo crispar el ánimo al resto de los vecinos, les recordaba el instante justo en el cual decidieron embarcarse a ser uno en lugar de dos.
Y ese era el embrujo, la magia, que causaba en aquella comunidad de vecinos, el aroma de una taza de café. Manipulaba a su antojo las emociones de cada uno de ellos.

12 comentarios:

Mi pequeña fantasía dijo...

Pues cuantas cosas puede hacer un café jeje es broma!
Pues la verdad esk cuando te cruzas con alguien o simplementes ves algo a lo lejos la mayoría de las veces acabas pensando y tu vida puede dar un giro de 360ºcambiando por completo tu vida, un solo recuerdo, pensamiento, aroma, palabra,... me gustó mucho!
Muchos besotes y cuidate!!

Mi pequeña fantasía dijo...

jajajaja yo tampoco ^-^ me olvidare me hizo gracia ajaja!! La verdad esk una vez cuando fui de vacaciones me preguntaron como me llamaba y yo les dije "Sonia" pero ellos entendieron "Nuria" y yo por verguenza no les corregí y estube llamandome toda la semana "Nuria" hasta que regrese a casa ajajaj la verdad esk esto de los nombre me mata cuando recuerdo akello jajaja

Mi pequeña fantasía dijo...

Lo digo muy en serio jajaja Si me dieron un diploma con el nombre de Nuria por haber ganado jugando a la petanca en el hotes, y sé que sueña a chiste pero va es serio hahaha!!

Mi pequeña fantasía dijo...

Pue sla verdad esk era la primera vez k jugaba a la petanca en mi vida y me sorprendi hasta yo, pork gané todas las partidas menos una :O ajajaja me quedé flipando!! jaja

Mi pequeña fantasía dijo...

Jjjee :) pasa lo k resta de noche super bien :D k mañana es lunes -.-
Besotes y cuidate!!!!!

VANESSA dijo...

Yo tengo el olfato muy fino, y hay también olores q nunca podré olvidar y cuando me llegan me transportan a otros tiempos.
Besoss Ester!

Fran :3 dijo...

La verdad es que del 1 al 5 le daria un 2 al libro jajajaja no me ha gustado bastante! es mejor ver la pelicula :D un beso y gracias por pasar

Cookie dijo...

Fue larga pero sabes algo? me encanto♥

xoxo♥

siksika dijo...

Los olores te traen recuerdos y te transportan...buenisima descripción!! a mi el olor a café recien hecho me recuerda a mi familia..somos todos unos cafeteros jajajaja...Un abrazo.

Yamila Macarena dijo...

es muy lindo eso, de que ciertas cosas te lleven a recuerdos. hermosa entrada. me encanta el fondo del blog. te sigo, besito éxitos! :)

carmeloti dijo...

Me quedo siendo tu seguidora, aunque abres un espacio con Alber Camus, para que no te siga, si seguiré tus palabras, porque tienes fuerza, ganas, imágenes bellisimas, simples juegos de palabras que engrandecen el alma.

Invitas a creer en la magia y eso es un arte en extinsión...

Oski dijo...

Los olores transmiten emociones y nos transportan a recuerdos, vivencias...

Es curioso ver que efectos causa un olor en dos personas distintas y en sus emociones...

Digno de estudio, sí señora.

:-) Me gustó.