11/4/11

Tus dedos besaron mis lágrimas

Susurros del tiempo Ester Del Pozo Merino lágrimas

Ando entre la gente. Sus sombras me hechizan. Sombras oscuras, frágiles y sinceras. No tienen nombre o ¿quizás sí?  
Soy yo, un ser extraño que anda entre la nada y el todo.
Esencia, es mi yo. Mi corazón es el tuyo. Mi alma es libre. Sencilla rendición.
Escuchas el suspiro que anuncia el alba y con él la mañana encuentra reposo. Anhelan significado, dicen sus ojos. Y sus labios callan.
Cautivas tienes mis manos. Y llueve el cielo.
Tu música alegra y deleita los sentidos. Sana la herida.
La mentira que no encuentra la verdad, camina silenciosa en el fondo del océano. La mentira es su verdad. Pero no la nuestra. La gente nos mira, y algunos sonríen y otros lloran. No lo entienden…nuestra lucha no encuentra la paz, pero tampoco la derrota. Caminas, camino.
 Nuestros ojos, traspasaron su corazón y recorrieron lo más profundo de su alma…y lloraron. ¿Qué vieron nuestros ojos?
Abrazaste mi silencio. Y tus dedos besaron mis lágrimas. No hubo despedida.  
Nace la esperanza, se renueva la ilusión. Vuelve a sonreír el sueño y la risa resplandece en la noche.  

5/4/11

Grito tu nombre

Grito, grito tu nombre…
Es tu silencio el que me lleva a volar buscándote entre la gente, vislumbro fugaz tu rostro…y  se desvaneció.  Se fue, lentamente, se fue. Pausa en el tiempo. Dolor momentáneo. Nada.
Y pienso que quizás me he olvidado de que eres  tú con tu recuerdo lo que me anima a vivir. Posiblemente  me he olvidado de que es tu sonrisa, y  tu amor lo que me invita a reír, a soñar, a amar, a perdonar, a creer que es posible ser feliz. Quizás, ¿verdad?
Susurros del tiempo Ester Del Pozo Merino grito

Sólo es aquello, aquello que no olvido lo que me hará superar lo que soy, para volver a ser. Tú.
Pero es que tus ojos se escapan entre la multitud. Pero es que alargo mi mano, intentando inútilmente cogerte,  porque no quiero que te alejes de mí. Y  solo atrapo…aire.  ¿Por qué te deslizaste entre mis manos y te fuiste sin mirar atrás? 
Aire, aire…vuelve tu silencio a  mi pensamiento. Te estás alejando, más y más ¿o soy yo? Ya no recuerdo tu recuerdo. Y el olvido se está adueñando de mí ser. Dibujo mi memoria en  nubes de cartón  queriendo recomponer aquello que se fue. Coloreo dibujos en blanco y negro, para después derramar agua en ellos y contemplar sus colores mezclados y  atrapados en papel.   
Busco tu presencia en mi pensamiento… sé que estás ahí. ¿Me ves? ¿Me sientes? ¿Me oyes?
De repente siento frio. Mis manos están heladas. Y mi sonrisa triste.
-Creo saber dónde te encuentras…donde te escondes- digo ilusionada. Mis ojos destellaron en medio de la noche. Pero se apagó rápidamente su brillo. Y entonces, oscuridad.
 Pienso que yaces en el fondo de un baúl. Lo abro.  Solo hay telarañas, y un olor a podredumbre me hace cerrarlo de golpe.  No estás.
Grito, grito tu nombre. Y el eco me devuelve mi voz deformada en la lejanía. 
¡Vuelve!-suplico con dolor.
Quiero volver a vivir. Quiero volver a reír. Quiero volver a ser. Quiero volver a ser felíz. Quiero volver a creer que todo es posible si tienes fe.
Grito, grito tu nombre.

3/4/11

Flores. Más. Más. Y más

Las ilusiones perdidas y los sueños rotos, los corazones que esperan y la música del alma suenan hoy en la atmosfera de Madrid.
El cielo... está ensombrecido podría asemejarse quizás a las tormentas de la mente, aquellas que nos impiden dormir por la noche, que nos despiertan en mitad de un sueño y ya no nos dejan volver a dormir.
La atmosfera de Madrid con su ambiente se revela en los corazones que no están en paz, y que intentan vanamente, sin conseguirlo alcanzar la tranquilidad y la armonía. Los fantasmas de Madrid recorren las calles, se detienen en las tiendas, en las cafeterías, en los restaurantes, en los bares, en los pubs y buscan… pero no encuentran, no hallan. Y siguen buscando aquello que les de algo, algo…y ¿una chuche?. Sonrío.

Y es mejor que lo sepas, ¿verdad? Nadie quiere ser sin serlo. A nadie le gustan las mentiras ni los engaños.
 Todas las personas sienten y aman, sueñan y piensan, ríen y lloran, odian y perdonan. Buscan seguridad y quieren amar y ser amadas. Buscan identidad en algo o en alguien. Andan, caminan y corren por los senderos de la vida, se detienen a coger en el camino flores para que estas den fragancia y aroma a su vivir. Para que embellezcan y adornen su caminar. ¿Qué es lo que te mueve? , ¿Qué es lo que da sentido a tu vida?... ¿Tienes propósito? ¿Sabrías decirme cuál es? ¿Cuántas flores tienes hoy? ¿Ya se te han marchitado? ¿Cuánto te han durado?  No hace falta que mires así. Flores. Más. Más. Y más.

Susurros del tiempo Ester Del Pozo Merino Flores


 Y sé que estás buscando o empezarás hacerlo en cualquier momento. ¿Cuándo?
 Cuando tus ojos se despierten de su ensueño, cuando tu alma te pida agua y tu corazón amor, amor del verdadero.