17/3/12

violencia machista

La cólera invadía su alma. Era furia lo que fluía por su sangre. Despechado y afligido caminaba por calles oscuras y frías. Sus ojos inyectados en sangre, desorbitados por sus pensamientos, recorrían los edificios que le vieron crecer. Iba a buscarla.

Eran las diez de la noche cuando llamó al timbre. Le abrió la puerta. 
Nada más verle, María tuvo miedo y quiso cerrar, pero él rápidamente puso la mano empujando la puerta contra ella, y logró pasar.  
Al entrar la golpeó el rostro con rudeza y la hizo llorar de dolor. Le miró con los ojos mudos, y llenos de agua salda preguntándose si esta noche sería el fin de su vida.  Llovían puñetazos.
Sentía un dolor agudo en la sien. Se palpó la piel dolorida, mientras se deslizaba por el suelo intentando esquivar los golpes.  
De repente la agarró del cabello, arrastrando su cuerpo por la moqueta del salón, para después intentar ahogarla dejándola sin respiración.  María presa del pánico, clavó sus dientes en la mano que la apresaba el cuello, hasta hacerle sangrar. Mario la soltó, mientras gruñía palabras inteligibles. Y ella, aprovechando la oportunidad se levantó, queriendo huir hacía la puerta. Gritó socorro, pero nadie la oyó, puesto que un manotazo la hizo enmudecer. Mario cogió un cojín y empezó a asfixiarla y entre forcejeos la dejó inconsciente. Apartó el cojín y se detuvo a contemplar el rostro "amado" "Lo hago por tu bien, María. Has sido mala. Te has portado mal. No deberías haber llamado, el otro día a la policía" Acercó la cabeza y apoyó la oreja en el pecho de su mujer, buscando el latido de su corazón. "Estás viva" Fue a la cocina y cogió un cuchillo. 
Al volver al salón, encontró a su mujer retorciéndose  en la alfombra del salón. Rápidamente  le clavó el cuchillo en el cuello, después en el corazón y en los pulmones. Su boca en un rictus de dolor quiso decir algo, pero la sangre silenció sus labios. Sus ojos miraban despavoridos el cuchillo que la estaba robando la vida. Sus manos temblorosas tocaron su cuerpo y se pregunto por qué no moría.  
El cuchillo no era lo suficientemente grande, y las heridas no eran profundas. Volvió a sentir dolor y esta vez el cuchillo, llegó al corazón.                                 

12 comentarios:

Julieta dijo...

Que historia tan fuerte, me encanta!

Caami *,* dijo...

Oh, Esteer, demasiado fuerte, me has hecho llorar.
Yo creo que esto debería hacerse público para que esos hombres que hacen tanto daño, o a veces incluso mujeres que le hacen daño a sus hombres tomen conciencia de que tienen una grave enfermedad porque no es que estén mal, tristes ni pasando por un mal momento, ellos están locos, son personas locas, que están realmente enfermos. Ojalá el maltrato hacia la mujer (que es lo que siempre más prevalece) parara de una vez para no escuchar más de este tipo de historias, en las noticias, películas, comedias, etc.
Siendo sincera, a pesar de que haya sido una entrada bastante fuerte, me gustó mucho, porque me hizo pensar y me sentí dentro de ella, sentí cada vez que el cuchillo entraba a su cuerpo y ese sentimiento de ''por qué no muero rápido, para dejar de sufrir''.- OH, fuerte fuerte, pero demasiado real.

Un abrazo, smaointe-mire.blogspot.com/

Helen dijo...

Terrible, terrible, terrible...
Me lo imaginé paso a paso.
¿Acaso el amor sincero podría manifestarse así? Creo que cuando estas situaciones ocurren, es una desgracia total, pues los sentimientos demoníacos enceguecen a los protagonistas.
Lástima que una historia como esta se repita más de lo que imaginamos.

Grandioso relato.

No.me.pises.que.llevo.chanclas. dijo...

Madre mía... vaya historia! Los pelos de punta!!!!!

Besazos

Luis Antonio dijo...

Me gustaría que esas historias truculentas, como la que nos has narrado tan bien, fuesen solo de ficción...

Un abrazo

Tropiezos y trapecios dijo...

Pufff!!! Si no fuera verdad lo que tan bien has descrito no sentiría rábia ahora mismo...pero sí, tu ejercicio literario es tan perfecto y tan necesario que siento pena, rábia y asco...así de claro, así de políticamente incmorrecto... se me revuelve todo.
Este es un tema que me toca la fibra demasiado...y es que parece eso, una historia entre mil...pero no lo es. Gracias Esteer...siempre que entro aquí salgo pensando que, por suerte, la indiferencia no nos ha alcanzado ni infectado aún a todos...y eso es un bálsamo para mi corazón :) Un abrazo inmenso bellísima!!! Tu lugar es maravilloso...casi tanto como tú!!!
Favole

Candy glam dijo...

Me he quedado con miedo :( es tan doloroso saber que a diario mueren mujeres por idiotas como estos.. ella no debió de abrir la puerta! linda el blog es precioso ya lo había visto desde mi otro blog y ahora te sigo desde este.. un beso enorme..!

Nancy dijo...

Que historia!
Gracias por pasarte, ya me quedo! Y te sigo, espero leerte seguido tu blog es fascinante!

Kathy'♥ dijo...

-Wow! Que historia, y la verdad es demaciado triste que en todo el mundo cada dia pasa esto, aunque tomemos en cuenta que tambien hay asesinatos de hombres por sus propias esposas. La vida es dificil y aveces demaciado mala, pero es para que aprendamos de nuestros errores y vivamos sabiendo valorar lo que tenemos o tuvimos.

Bonito blog y me gusto mucho tu entrada :D Te sigo

Tropiezos y trapecios dijo...

No sé como hay seres humanos capaces de hacer esto. No me cabe en la cabeza que donde un día hubo amor todo termine de esta forma.

No entiendo que las frustraciones de uno mismo se conviertan en agresividad, golpes e insultos contra otro...

No entiendo que haya alguien capaz de pegar un puñetazo a su mujer/novia y encima siga sintiendo que lo está haciendo por su bien...

No entiendo tantas cosas...

Cada mujer herida, golpeada o muerta es un fracaso más de nuestra sociedad.

Ojalá algún día se le vea fin a esto.

Un abrazo Esteer. Muy necesaria esta denuncia social.

Oski

Pamela dijo...

ooh que historia! demaciado fuerte para mi gusto pero me entretuvo.

Bahh para Buhh dijo...

woow, que relato más fuerte, la verdad es algo orrendo, una lástima, y una vacio en las sociedades, dicen que somos civilizados, actualizados, modernos, pero seguimos siendo carentes en lo que verdaderamente vale, ojalá cambie pronto para bien. Yo creo que todo está cambiando muy rápido y que vamos a poder lograr algo, aunque tal vez, se prolongue el letargo, o acabemoz destruyendonos, pero opto por lo primero.
Quiero agradecerte tus pasos por mi blog, últimamente anda medio dejado, ya que ando mas colgada que de costumbre, y también mas ocupada, recién empezzando las clases, y con muchas cosas en la cabeza.
En fin, gracias, saludos y que andes bien =)