23/3/12

Juventud sin futuro.

Las sombras del ocaso se adentraban fugitivas por el hueco de la pared. Juan se asomó a mirar por la ventana que daba a la calle principal.

-Soy uno más, a los que esta crisis le ha robado la ilusión y las ganas de seguir soñando-dijo mientras sus ojos marrones le miraban intrépidos.

-Mira tío, deja ya de atormentarte. Cuando salgamos de la universidad, está mierda habrá acabado. Las cosas serán distintas. Habrá trabajo para todos, además tú te esfuerzas por sacar buenas notas. Te será fácil colocarte. No como a mí por ejemplo, que soy un vago. Pero, ¿sabes? a mi me importa lo que es nada, tío yo no me agobio, disfruto de la vida y busco nuevas experiencias. Quiero ser feliz-le dijo mientras se liaba un porro-La universidad no es el centro de mi vida. Los estudios los valoro, pero no hasta el punto de renunciar a mi vida social. Hago mil cosas a lo largo de la semana. Vivo con intensidad. No me amargo pensando en mi futuro. Soy como una hoja en manos del viento-y se empezó a reír.

-Realismo Alberto, realismo... una cosa no quita la otra, estoy convencido de que sé puede hacer  ambas cosas, estudiar y tener vida social, como dices tú. Nadie te dice que renuncies a tus amigos, y que te quedes en casa empollando, saqueando la nevera y engordando el culo. Y en cuento al futuro que le espera a la juventud en España, con decirte que hay  casi 5 millones de parados y que se sobrepasará esta cifra según los cálculos de la OCDE en los próximos dos años, creo que te lo digo todo. ¡Despierta! Somos una generación sin futuro-empezó a pasearse por la habitación retorciéndose las manos. 

-Tío relaja. Me estresas. Piensas demasiado... Anda Juan, listillo, que eres un listillo, ven, que te dejo que le des una calada- le intentó persuadir Alberto.

-No gracias. Aprecio tu generosidad. Me voy a dar una vuelta, está habitación está cargada- le contestó Juan siendo lo más mordaz que pudo y se fue dando un portazo. 

-Sin futuro, sin futuro-dijo Alberto envuelto en una nube de humo. Y lo volvió a repetir una y otra vez como si fuera un mantra.

6 comentarios:

Caami *,* dijo...

Wooow, qué buen texto, siempre escribes conversaciones muy interesantes que te dan consejos para la vida! Me gusta *-*

smaointe-mire.blogspot.com/

Julieta dijo...

Que hermoso, me encanta todo de tu blog Esteer!

Cristina dijo...

Muy buena tu entrada Esteer, una situación que hace reflexionar.
Yo vivo en Uruguay y en el año 2002, pasó una crisis brutal por mi país, un país practicamente ganadero y con una aftosa instalada.
Todos los mercados se cerraron y el desempleo estalló, asusta la cadena de situaciones que lleva al país y a su gente a caer en un abismo.
Sin embargo todo es cíclico y se supera.
Abrazos infinitos.

Carmeen dijo...

Esteer! porfin puedo pasarme por tu precioso blog! MAdre mía, qué conversacion y que personajes tanreales! Sinceramente, la situación preocupa, y muchísimo. Yo tengo miedo, como Juan, en que cuando yo acabe la universidad no encuentre trabajo, tengo miedo, y mucho. Mil gracias por pasarte por mi blog siempre que puedes, aprecio muchísimo tus comentarios! :) Mil gracias^^

Besos, Carmeeen.

Smoof dijo...

me a gustado bastante!
gracias por pasarte por mi blog y desde luego te sigo ♥

Tropiezos y trapecios dijo...

Es una realidad que todos vivimos. Yo estudié algo que supuestamente tenía un 0% de paro. Al terminar, encontramos trabajo un 10% de los que nos titulamos. Creo que el 90% restante sigue o ya ha desistido de encontrar algo. Yo tampoco tengo muy claro que mañana vaya a seguir aquí. Así que vives con incertidumbre.

Las cosas están mal, pero peor es estar todo el día pensando que están mal. Hay que actuar no pensar en actuar.

Supongo que un día las cosas cambiarán, o quizás no. Aún así hay que abogar por mantener la esperanza de otro mundo posible, habrá que tomar las calles las veces que haga falta y no callarse nunca.

Lo único que no podemos perder es la humanidad y la dignidad.

Un abrazo

Oski.

PD: Te escribí un correo a la dirección que tienes en tu perfil con cosas que me faltaron decir en la entrada anterior.