28/4/12

Por ella, por mí, por nosotros


La yuca o la salsa de maní tostado y molido, el plátano verde frito y en forma de chifles, los frijoles. El volcán Cotopaxi. Los Andes. La selva amazónica. Los guacamayos. Quito. El ceviche de pulpo. El café Venezuela. El parque Nacional Waraira Repano. Y el aroma floral del cacao.


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Magia, ensueño y Jessica. Ella era tez morena, risa cristalina, labios carnosos,  melena negra, ojos suavemente rasgados, oscuros, delicados. Y su boca sabía a chocolate. Su recuerdo me despertaba por las noches y me hacía estremecerme de placer. La amaba con toda mi alma, su personalidad enigmática, su corazón noble y puro habían embrujado mi corazón, devolviéndole a la vida. Ahora latía con fuerza, dispuesto a amar con devoción.

Su mirada inteligente despertaba en mi emociones dormidas. Jamás me habían hecho sentir tan amado. Soy científico, los sentimientos son algo que escapaban a mi comprensión del mundo matemáticamente cuadriculado. Provengo de una familia, en la que demostrar afecto verbal o físico era mal visto e incluso lo tildaban como falta de educación. Sin embargo Jessica, sutilmente había hecho una brecha en ese muro que rodeaba mis emociones, desbordando amor y cariño.  

Decidí quedarme. Por ella, por mí, por nosotros. La investigación que me había traído a Quito podía esperar unos meses más. 

3/4/12

Revolución

En Corea del Norte 3/abril/2012

Quiero gritar la verdad, pero una cárcel me lo impide. Censura. Quiero confesar quien eres tú, pero los alambres tienen presa mi garganta. Quiero sentir la libertad en mi prosa, pero las cadenas atrapan mis letras. Quiero nadar en el océano de la expresión libre, pero el miedo a la muerte quema mis deseos.Quiero vivir con leyes justas que protejan mi vida. Quiero vivir sin mentiras, sin torturas, sin dictadura. Quiero vivir con un gobierno que garantice mis derechos, mis libertades. Un gobierno elegido por el pueblo. Atrapada en la oscuridad de la opresión, mis manos teclean un grito mudo. Soy consciente de que son palabras, sólo palabras… pero  capaces de reflejar la expresión de un corazón que clama revolución.
La verdad sobre Corea pinche aquí
Testimonio de una joven cristiana norcoreana pinche aquí