25/4/13

"All you need is love..."


Emma se puso sus mejores pantalones campana, unos denim azul claro, junto con una camisa de flores, apretada que resaltaba sus curvas. Se peinó su largo pelo rubio y se pinto de un rosa claro los labios. Estaba preciosa. Sus ojos azules cristal, reflejaban una sutil alegría. Abrió la puerta de su Mini Cooper se subió y empezó a conducir camino a la playa. Los Beatles sonaban en la radio. Emma movía la cabeza y cantaba medio gritando: Nowhere you can be that isn't where you're meant to be. It's easy. All you need is love. All you need is love. All you need is love, love.  Love is all you need.

Se sentía libre, por fin  habían acabado los exámenes y el verano había llegado unos días antes. Había pasado un año de mucho estrés, había adelgazado cuatro kilos en apenas unos meses. No estaba segura si era por los exámenes o por haber empezado a fumar marihuana.

Niki y Albert, sus mejores amigos, eran hippies, habían dejado los estudios y se habían ido a vivir juntos a un apartamento cerca de la playa. Ambos venían de familias adineradas, y con ideas muy conservadoras. Al vivir en un ambiente que les aprisionaba, encontraron en el movimiento hippie la liberación y la respuesta que buscaban al materialismo de una sociedad consumista y burguesa. Querían pertenecer a una cultura distinta, atrevida, radical y antibelicista. Escuchaban a Bob Dylan, a Elvis Presley y a los Beatles. Protegían el medio ambiente como podían, y se preocupaban por la guerra.  Tenían amigos que vivían en una comuna cerca de su apartamento,  quedaban por las tardes en la playa, consumían drogas alucinógenas y fumaban marihuana.




Cuando llegó, aparcó el coche en un parking cerca de la playa y empezó andar camino a la casa de sus amigos. Albert la vio a lo lejos y salió a recibirla. Tenía el pelo más largo que la última vez que le vió. Tenía en la barba una flor y del cuello le colgaba un medallón con el símbolo de la paz. Vestía una camisa grande de colores llamativos que dejaba entrever su pecho moreno, y unos pantalones amplios. Emma corrió a abrazarle. Albert olía a marihuana, sus dientes estaban amarillos y su cuerpo extremadamente delgado. Emma se preocupó. Temía por la vida de su amigo. Al acercarse al apartamento, vió a Niki tirada en un colchón con los ojos idos y una sonrisa estúpida en la cara.

-Está en la tierra de la felicidad-susurro Albert y la acarició el pelo mientras la observaba enamorado.

12 comentarios:

Miss.Navegante dijo...

Y todos sabemos que las drogas son malas, pero algunas... son atrayentes.

Tamara dijo...

Yo lo de las drogas no, pero lo de que acabe el curso, que ganas tengo jejejej. Un besazo.

Laura Muñoz dijo...

Gracias por pasar por mi blog ya te sigo!
Buena entrada un beso!

Andrea dijo...

Hola :) esta entrada me a parecido super interesante. ¿Te podrias pasar por mi blog y hacerte mienbro por favor?
http://elblogdeandrea3.blogspot.com.es/

Ehse dijo...

La felicidad va por su propio camino, y tú tienes que encontrarla. Si tratan de vendértela con pastillas, probablemente no sea felicidad, sino otra cosa.

Muy buen texto.

Un abrazo!

Ceci García Moyano dijo...

Sentí que estaba mirando Across The Universe :) Qué buena entrada! Me gustó mucho.

Un abrazo, nos leemos

Nocturna dijo...

Hola guapa!!!
Las drogas no son malas, son malísimas. Buena entrada, besotes ;)

Rebeca Favila~ dijo...

A mi jamas me han llamado la atencion las drogas, todos sabemos las consecuencias de ello.
Slaudos

Cristina dijo...

Hola Esteer en primer lugar te pido disculpas por la demora en pasar a comentar, pero estuve unos días sin entrar a mi blog por razones personales.
En cuanto a tu relato, le das un contenido tan espléndido para demostrar los daños que produce el consumo de droga que realmente atrapa al lector.
Muy bello leerte, te dejo un fuerte abrazo y te deseo una hermosa noche!

Anaid Sobel dijo...

Marihuana y drogas aparte, mataría por una situación así.

Ignacio Diaz dijo...

las consecuencias son los excesos, no las drogas: las mujeres en exceso hacen mal, el alcohol en exceso hace mal, el juego en exceso hace mal, el trabajo hace mal de cualquier manera...

Anónimo dijo...

Las drogas no nos llevan a nada, son solo relajantes temporales que al final te pueden destruir.
Un saludo afectuoso para ti Ester, después de mucho tiempo paso por tu blog.
Tu amigo de siempre anonimojd.