10/6/13

Buscaban oxígeno...

Susurros del tiempo. Ester Del Pozo Merino

Con el corazón apunto de salírsele del pecho, dio un paso al frente. El infinito debajo de sus pies. Nunca había estado ante tanta altura. Se veía todo tan pequeño, tan diminuto. Quería saltar, otros lo habían hecho antes que ella, personas valientes o quizás eran prisioneras de su locura. El sol le quemaba la piel. Por un instante cegó sus ojos y perdió el equilibrio tambaleándose con pies de plastilina. Una mano la agarró por el hombro.

-¿Qué coño haces?-preguntó nervioso.- ¿Vas a saltar?
Le miró con los ojos vidriosos. De repente el avión dio un giro inesperado y Ana cayó en el inmenso cielo azul.
-¡Oh…Dios!-chilló a un paso de desgarrar su garganta

No estaba preparada. En un intento desesperado, recordó las reglas que la habían enseñado días atrás, tiró de la anilla y lo abrió. Miró a los lados, sus compañeros se deslizaban por el cielo bajo sus inmensos paracaídas. Gritaban emocionados desafiando la gravedad. Respiro aliviada. Lo había conseguido. Había dejado en el avión la angustia que la impedía saltar. Dejó de escuchar a sus amigos. Solo oía el zumbido del aire en sus oídos. La adrenalina corría por su cuerpo, embriagándola el corazón. Se sentía eufórica. Viva.

Cuando llegó al suelo sus compañeros la abrazaron y rieron a carcajadas. Era una de las mejores experiencias que habían vivido hasta el momento. Fieles a sus promesas cada verano se embarcaban en actividades como esta. Buscaban experiencias que hicieran despertar su cuerpo dormido. Se desafiaban a sí mismos, rompiendo el silencio con sus gritos de euforia. Eran ellos…compañeros de aventuras.