7/1/14

Empujando todo hacia arriba

"Un sueño te dará una razón para avanzar, un camino a seguir, y un blanco que alcanzar"
Susurros del tiempo Ester Del Pozo Merino sueños
Lisa acarició con la yema de los dedos las puntas abiertas de su cabello. Y sin darse cuenta empezó a mordisquear un mechón. A su lado tenía un cuaderno de cálculo “Rubio” y un lápiz de un tamaño minúsculo.

Se sentía perezosa, el calor era bochornoso y el aire acondicionado no funcionaba. Hoy las matemáticas no la motivaban, eran un desafío demasiado grande para una mañana de verano. Se levantó de la silla y se dirigió al baño. Abrió el grifo y dejo caer el agua fría por unos segundos. Se quito rápida la ropa y se metió bajo el chorro helado de agua. Al salir se sintió relajada. Sus pies descalzos dejaron un rastro húmedo en el suelo, como si fueran las huellas irregulares de un fauno.

Lisa era una chica de una inteligencia prodigiosa, tenía una mente despierta y audaz. La encantaba aprender, tenía una sed de conocimiento fuera de lo normal. Destacaba en todas las materias. Era una chica sobresaliente. Ella iba al colegio porque la gustaba aprender y sus amigos desgraciadamente porque sus papás les obligaban. Lisa intentaba motivarles pero ellos no se dejaban. Su mejor amiga Anabel, era tan especial como ella. Ambas se sentían las heroínas del conocimiento y las defensoras de los libros. Sin embargo a veces Lisa se distraía, ella decía que era porque tenía demasiados sueños y no sabía qué hacer con ellos. Oprimían de tal forma su mente y corazón que la impedían concentrarse. Su mamá la decía que se enfocara en el sueño que más le gustara,  y que nunca dejara de desarrollar sus talentos y habilidades. Lisa la escuchaba y se quedaba pensativa. A sus once años el mundo se le antojaba demasiado grande y vertiginoso.

5 comentarios:

TheWickedNightmare dijo...

Una mente así no hay que dejarla consumirse en la sociedad.
Saludos

Melissie dijo...

Y por desgracia, la gente así suele perderse.

Como dato constructivo, desde la admiración por tus escritos, ten cuidado con los "laismos".

E.C. Belmont dijo...

Wow me ha gustado mucho tu forma de escribir, tienes un estilo personal y eso lo hace genial :)
Saludos!

BEATRIZ dijo...

Me gusta tu retrato de Lisa.

Saludos y un placer seguir tu huella.

Anaid Sobel dijo...

Con once años la palabra vértigo se queda corta.

Yo, como joven maestra, daría lo que fuera por tener al menos una Lisa en mi clase.


Besos grises