13/2/14

amor caduco.

-Te amo Ana. Nunca he sentido esto por nadie. Eres la persona con la que quiero pasar el resto de mis días. No me imagino la vida sin ti. Eres el amor de mi vida- dijo con una sonrisa cautivadora. 

Ana dio un pequeño grito y se tapo la boca con la mano. No se lo esperaba. Ángel había ensayado esa frase durante 20 minutos. Tenía que hacerlo perfecto con la entonación y el sentimiento adecuado. Tenía que enamorarla. Ese era su objetivo. La necesitaba. Andaba falto de cariño. Había roto con su novia el miércoles pasado. Y Ángel no podía estar más de dos semanas solo. Le gustaba sentirse adorado. El cuidado y la atención que le daban las mujeres, era su droga. Le complacía ver como se ilusionaban cuando el decía que las amaba, o como se ponían nerviosas cuando él las acariciaba la cara y besaba su cuello. 

Ángel la tenía en el bote. Sabía hablar con las mujeres, tratarlas y conquistarlas. Todas las mañanas se repetía delante del espejo, lo guapo y atractivo que era. Soñaba con ser actor de cine y modelo de ropa interior. Su piel y su cabello era lo que más le gustaba de sí mismo y por tanto lo que más mimaba. Iba al gimnasio todos los días, cuidaba su alimentación y su vestimenta. Perfección era su palabra favorita. 

-Mira tío, a las mujeres se las dice que son guapas aunque sean feas, y delgadas aunque estén como una vaca. Y si es muy, muy fea, dila que tiene un gran corazón. Todas las mujeres tienen algo que destaca, sus ojos, su boca, su sonrisa. Solo tienes que fijarte con atención y decírselo. ¡Triunfarás!- aseguró Ángel.



Susurros del tiempo Ester Del Pozo Merino
Ana le miro a los labios, quería besarle. Que guapo es. 

-Yo también te amo Ángel-dijo ella dulcemente. Y Ángel la creyó. Los sentimientos de Ana eran tan visibles y palpables que amenazaban con desbordase en un mar de aguas infinitas. Ángel la cogió la cara y la besó con profundidad. 


Ángel era el primer novio de Ana. Nunca se había besado con nadie antes. Ángel era el primero que había probado el sabor de su boca y acariciado la suavidad de sus labios. Ana creía en el amor verdadero y para toda la vida. Había visto en Ángel su príncipe azul, estaba enamorada. Totalmente enamorada. Sin embargo no sabía que para Ángel, ella solo era una chica más en su numerosa lista.

9 comentarios:

El ángel de Gaia dijo...

Lo asesinaría con tal crueldad que los testigos del holocausto pensarían que lo suyo fue un chiste de Miliki... normalmente soy mas suave en mis comentarios pero esta vez lo amerita.

Berto dijo...

Vacías son las palabras que salen de un corazón lleno de si mismo, y plenas las recibe aquel que espera ser llenado. Ay! amor si conocieras lo que es amar, dejarías de llamarte así...

Ana Isabel dijo...

Aaaaaarg!!!! odio este tipo de chicos!!!!
Tendrían que extinguirse.... ;P

Un beso! ;)
http://myworldlai.blogspot.com.es/

Laspiezasdelcorazón dijo...

Holaaa! escribes muy bien! bonita historia, aunque triste, odio a esos chicos que van de flor en flor y son unos superficiales, supongo que eso es porque yo soy más parecida a ana, más inocente, creo en el amor toda la vida. Muy bonito de verdad.
Hablando de amor, en nuestro blog, mi novio y yo escribimos nuestra historia de amor. Espero que pases a leer! un besito :)

Lost Writer dijo...

Malditos hombres narcisistas y mujeriegos que nos enamoran y hacen que perdamos la razón para luego desecharnos como a un pañuelito usado.
u.u
Me gustó mucho, conozco varios como Ángel.
Saludos :)

Misterio Azul dijo...

Eso pasa tantas veces...

Es como si hubiera que pagar la inocencia; pero pienso que a la larga esa persona saldrá ganando siempre.

Muchos besos.

Kriza ♥ dijo...

Tan hermosa historia, la inocencia que poco a poco se va

Laspiezasdelcorazón dijo...

Holaa! tienes una nominación a un premio en mi blog! gracias por pasar! :)

Ronald Smith dijo...

Hola Muy buena historia pasate por mi blog y sigueme http://ronaldsmithhernandez.blogspot.com/