3/9/14

... porque si algo no funcionaba simplemente lo tirabas a la basura.

A Cristal todas las cosas le salían bien. Conseguía aprobar los exámenes a pesar de no haber estudiado nada, o casi nada, comía todo lo que quería y no se notaba nada en su figura, estaba siempre espléndida, si llegaba tarde a casa sus padres no la regañaban. En el 2005 ganaron la lotería y se fueron a vivir a Madrid. Sus amigos decían que era una chica con suerte. Creció en un mundo dónde todo era fácil y perfecto, porque si algo no funcionaba simplemente lo tirabas a la basura. 
Los padres de Cristal eran el vivo ejemplo de esa regla. Su matrimonio estaba a un paso del divorcio. Lo que antes era amor y alegría, se había transformado en ira y resentimientos. Dejar los calzoncillos sucios en el suelo o la tapa del inodoro abierta, antes podía parecer gracioso, sin embargo ahora eran costumbres despreciables. 
-¿Papá a dónde vas?-preguntó Cristal con los ojos abiertos como platos.
-¡Me voy! No aguanto más a tu madre-dijo mientras metía tres corbatas en la maleta. 
-Papá no puedes irte.  ¿Y yo? ¿Qué pasa conmigo?
José, el padre de Cristal, se sentó encima de la maleta y corrió la cremallera. 
-Papá mírame-suplicó ella cogiéndole de la mano. 
-Lo siento cariño, lo he intentado todo, pero con ella no funciona nada-dijo mirándola a los ojos.- Es terca como una mula. ¡Se queja por cualquier cosa! No puedo convivir con tu madre. 
José abrazó a su hija, la dio unos golpecitos en la espalda y añadió: 
-Todo va a salir bien, ya verás.
-¿Por qué eres tan mentiroso? -preguntó entre sollozos. - ¡Reconócelo! Me estás abandonando.
Cristal no pudo más y se echó a llorar. 
El padre de Cristal se fue dejando a una niña rota en mil pedazos. Su mundo perfecto había sido sacudido hasta los cimientos. Y ahora no tenía más remedio que enfrentar la realidad con otros ojos.

11 comentarios:

Laspiezasdelcorazón dijo...

A veces los adultos se encargan de criar a sus hij@s, más frecuentemente a las hijas en una bonita jaula de cristal, que se destroza, y se desmorona en el mismo instante al que sales al mundo real.
Bonito texto me ha encantado. Un beso :)

Fina Tizón dijo...

Son las crudas realidades de la vida....
Saludo afectuoso
Fina

Esperanza Writes Too dijo...

Rota en mil pedazos... Como el cristal. Y encima se llama Cristal xDD
Es muy triste este texto, pero a la vez muy bonito.
Me encanta cómo escribes :)

Besos<33

Hellen Rodel dijo...

Es parte del proceso de la vida. Aprender a dejar ir las cosas, aceptar otras, y dar paso al porvenir.

Saludos,
Hellen

Ana Isabel dijo...

¡¡Preeemiooo en mi bloog!!
Y acabo de subir una entrada de una reseña, es mi primera reseña así que me gustaría saber qué te parece...

Un beso! ;)
http://myworldlai.blogspot.com.es/
Nos leemos.

Agnes M. dijo...

Triste, pero real en muchas situaciones.

Es bonito que escribas historias diferentes .

Un beso , nos leemos :)

Someone dijo...

Hola,
Me han dejado muchas personas en la vida, no siempre se tiene ese momento para despedirse, aunque suene triste y dificil, son el ultimo recuerdo que tenemos de esa persona. Esas ultimas palabras..
(http://sepuedevolveracambiarelnombre.blogspot.com.ar/) si quieres, estas bienvenida!

Cassia dijo...

Me encanta cómo escribes ^^
Muy triste la historia :c
¡Un beso!

Jenna dijo...

Eres una escritora maravillosa!! Me hiciste llorar con la historia! Pasate por mi blog a ver si te gusta!! lachicainvisiblej@blogspot.com :)

Kenya G.A dijo...

Cuando los padres cometen el error de manter a sus hijos sobre protejidos. Lo unico que pasa es que la persona estara acostumbrada a la proteccion de sus padres y no estaran acostumbrados al mundo real. El mundo y las personas crueles se los tragaran vivos.

David C. dijo...

Realista y cierto.