4/11/14

Pesadillas a las doce de la noche.


Se levantó de la cama y con manos trémulas encendió la luz. Su corazón suspiró aliviado, solo era una pesadilla. 
A veces en la noche le asaltaban los miedos, y los crímenes, y la sangre, y el dolor, y la angustia. Se despertaba gritando  con las mejillas llenas de lágrimas. Sus ojos se cerraron de nuevo, y a pesar de tener la luz encendida, volvió a dormirse. 

-¡Tú mataste a mi hijo!- y un grito desgarrador, salió de su garganta. 
-¡Asesino!- gritaba la multitud enfurecida. Aquel hombre, vestido con andrajos caminaba silencioso por la calle. A lo lejos se veía el patíbulo. La horca le sonreía malévolamente, mientras le esperaba con las manos sedientas de muerte. 
-¡Soy inocente!-aulló de repente con los ojos desorbitados- Escuchadme, ¡soy inocente! yo no maté a ese niño. Yo no lo hice ¡Soy inocente! ¿Por qué no me creéis?   No soy un asesino. Soy un hombre honrado, padre de tres niños. Mi mujer me está esperando en casa. Ella no sabe nada de esto. ¿Quién va cuidar de mis hijos y de mi mujer si yo no estoy? ¡Me necesitan!...Por favor ¡soltadme! ¡Soy inocente! ¡Me han tendido una trampa!  -gritaba enloquecido. Intentó zafarse de sus captores, pero estos le apretaron más fuerte las cuerdas hasta inmovilizarle completamente. Empezó a llorar, consciente de que la vida se le estaba escapando de las manos. 
-Dios mío, voy a morir-dijo el hombre con el corazón desencajado. 

Sonia despertó tan agitada que muy a duras penas pudo respirar. 

12 comentarios:

Natalia H. Fontijn dijo...

Escalofriante! Muy bien logrado la desesperacion y el suspenso! AL final uno respira.
Una brazo ( y gracias por tu visita a mi calle del Eco)

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

Vaya pesadilllas.Las siente uno vivas.
UN abrazo. Carlos

María dijo...

Gracias, Esther, por tu comentario en mi blog, a mí me encanta el tuyo.

Hay pesadillas que son insoportables de sentir en la piel de nuestros sueños.

Me encantó tu relato, me quedo viendo más entradas.

Un beso.

Anaid Sobel dijo...

Es difícil recuperar el aliento después de esta clase de sueños...

Pam Sandoval dijo...

Siempre es mas que un placer leerte. :)

Forbidden dijo...

Agonico hasta que uno llega al final.

besos

Daniela♥ dijo...

Así es como deben y suelen ser las pesadillas. Uno no se siente mejor hasta que llega al final de la pesadillas.
Saludos ❤

Inma_Luna dijo...

Hay pesadillas que son la vida misma y viceversa...
Besos

alp dijo...

Y mira que se viven los sueños..jejeje,,,un beso desde Murcia....pesadilla...

Sir Bran dijo...

La angustia... a veces sabe ser onírica.

Mari-Pi-R dijo...

Menos mal que podemos hacer frente a los sueños y pesadillas con el despertar.
Me gusta lo que escribes, un abrazo.

Madame Butterfly dijo...

Terrible. Así dan ganas de huirle al sueño