21/2/14

Olor a limón

Lista de cosas que no le gustan a Lidia.
Las goteras.
La vida familiar. 
Los médicos. 
Las paranoias de su hermano. 
Que la dejen hablando sola. 
La radio. 
*Nota mental: No es una lista completa. 


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-¡A mamá no la pasa nada!-exclamó Miguel mientras se dirigía a la cocina.
La radio sonaba a todo volumen. “La Fiscalía de Estados Unidos pedirá la pena de muerte para Dhojar Tsarnaev por haber matado a tres personas y herido a más de 260 en el maratón de Boston
Lidia le siguió. Se acerco a la encimara y desconectó la radio. Estaba disgustada. 
-Miguel, la encontró la policía andando descalza por la carretera a las dos de la mañana. Tenía los ojos abiertos. La escucharon decir que iba a la panadería, que la dejaran tranquila. A mamá no le funciona bien la cabeza.-
-Pero que dices. El verano pasado me confundí de puerta pensando que iba al baño y acabe fuera de la habitación del hotel con la pilila al aire, lo peor de todo es que me vio una pareja de recién casados y la mujer que estaba buenísima va y me dice....-
-Calla, por lo que más quieras.- replicó ella.
Miguel hizo una mueca a su hermana y se fue de la cocina dejándola sola. Lidia siempre lo sabía todo. 
-¡Voy a llevarla al médico! ¿Me oyes Miguel? Así me quedo más tranquila.-
-¡Haz lo que te salga de las narices!-
-¿Pero cómo puedes decir eso?-parecía dolida- ¿A caso has olvidado que es tu madre?-
-¡Mamá está perfectamente! Tiene 54 años por el amor de Dios Lidia, solo porque haya salido a tomar el aire una noche, no significa que este mal de la cabeza. Eso le pasa a cualquiera.-
-Pero a las dos de la mañana una no sale a tomar el aire.-


Su madre les estaba escuchando discutir en la habitación contigua. Entonces es cierto lo que dicen los vecinos, me estoy volviendo loca.


Susurros del tiempo Ester Del Pozo Merino


13/2/14

amor caduco.

-Te amo Ana. Nunca he sentido esto por nadie. Eres la persona con la que quiero pasar el resto de mis días. No me imagino la vida sin ti. Eres el amor de mi vida- dijo con una sonrisa cautivadora. 

Ana dio un pequeño grito y se tapo la boca con la mano. No se lo esperaba. Ángel había ensayado esa frase durante 20 minutos. Tenía que hacerlo perfecto con la entonación y el sentimiento adecuado. Tenía que enamorarla. Ese era su objetivo. La necesitaba. Andaba falto de cariño. Había roto con su novia el miércoles pasado. Y Ángel no podía estar más de dos semanas solo. Le gustaba sentirse adorado. El cuidado y la atención que le daban las mujeres, era su droga. Le complacía ver como se ilusionaban cuando el decía que las amaba, o como se ponían nerviosas cuando él las acariciaba la cara y besaba su cuello. 

Ángel la tenía en el bote. Sabía hablar con las mujeres, tratarlas y conquistarlas. Todas las mañanas se repetía delante del espejo, lo guapo y atractivo que era. Soñaba con ser actor de cine y modelo de ropa interior. Su piel y su cabello era lo que más le gustaba de sí mismo y por tanto lo que más mimaba. Iba al gimnasio todos los días, cuidaba su alimentación y su vestimenta. Perfección era su palabra favorita. 

-Mira tío, a las mujeres se las dice que son guapas aunque sean feas, y delgadas aunque estén como una vaca. Y si es muy, muy fea, dila que tiene un gran corazón. Todas las mujeres tienen algo que destaca, sus ojos, su boca, su sonrisa. Solo tienes que fijarte con atención y decírselo. ¡Triunfarás!- aseguró Ángel.



Susurros del tiempo Ester Del Pozo Merino
Ana le miro a los labios, quería besarle. Que guapo es. 

-Yo también te amo Ángel-dijo ella dulcemente. Y Ángel la creyó. Los sentimientos de Ana eran tan visibles y palpables que amenazaban con desbordase en un mar de aguas infinitas. Ángel la cogió la cara y la besó con profundidad. 


Ángel era el primer novio de Ana. Nunca se había besado con nadie antes. Ángel era el primero que había probado el sabor de su boca y acariciado la suavidad de sus labios. Ana creía en el amor verdadero y para toda la vida. Había visto en Ángel su príncipe azul, estaba enamorada. Totalmente enamorada. Sin embargo no sabía que para Ángel, ella solo era una chica más en su numerosa lista.