27/4/14

India convierte sus meses en abril.

Susurros del tiempo. Ester Del Pozo Merino
Me llamo Mike y tengo una novia espectacular. No me siento orgulloso por ello, simplemente lo admito. La gente me pregunta cómo he conseguido salir con ella, y la verdad no sé que decirles. Sonrío y les guiño un ojo. Me dan palmadas en la espalda y de vez en cuando sueltan una carcajada. 
Mi novia, es un ángel. Una chica inteligente, con unos ojos azules zafiro preciosos, su cabello es de color castaño claro le llega hasta la cintura y normalmente lo lleva suelto, tiene un cuerpo voluptuoso que me corta la respiración. Le apasiona el patinaje artístico, y las matemáticas. Sueña con ser científica y descubrir la vacuna contra el SIDA. Es divertida, risueña y súper bromista. ¿Y yo? bueno, yo soy normalito, del montón, como dicen algunos. Sin embargo, para ella soy un héroe, un Súper Man y todo porque le ayudé a resolver un problema de matemáticas el año pasado. No era un problema cualquiera. Todo hay que decirlo. 
India y yo vamos juntos al club de matemáticas de la universidad. Competimos con otras universidades. Organizamos concursos y otros eventos. Este año quedamos finalistas. Una pena. Supongo que tanto amor, nos ha desconcertado un poco. Es que desde que salgo con India, soy otro. Me ha subido la autoestima hasta el cielo. 
India llegó nueva el año pasado. Nada más verla, pensé que era guapísima y por tanto  que estaba fuera de mi alcance. Hizo amigos pronto y se apuntó a un montón de cosas, entre ellas al club de matemáticas. Los chicos hacíamos cola para pedirla salir. Nos tenía a todos enmarados. India con su encanto personal, nos había conquistado. Algunas chicas empezaron a tenerla manía, como Virginia Gil. Virginia Gil antes de que llegará India era la diosa de la clase. Ahora es una reina destronada tramando venganza. India la da mil vueltas, no porque siempre vaya con las últimas tendencias, sino porque esta preciosa, se ponga lo que se ponga. Y no lo digo porque sea su novio. 
A veces tengo miedo de perderla, que otro chico la diga cuatro poesías y la aparte de mi lado. Lo pienso y se me encoge el corazón. Hoy se lo he contado, y me plantó un beso en la nariz. Me dijo que nunca me haría eso. Que su corazón es mío, que soy su héroe y que siempre lo seré. 
Soy un hombre enamorado. Cada vez que pienso en ella, sonrío como un tonto.  Me siento tan afortunado, y a India se lo digo todos los días, ella me mira y me sonríe con timidez. Creo que la abrumo un poco con tanta expresividad. Pero es que tengo el corazón lleno de ella. Necesito amarla. Decirla lo preciosa que es por dentro y por fuera. Que es la reina de mis días, el silencio de mis labios y la sonrisa de mis ojos. India es mi primavera, ella convierte todos mis meses en abril. 

6/4/14

La niña del bar de la calle 13

Susurros del tiempoAlma siempre tuvo la sensación de haber crecido demasiado rápido. Su primer contacto con el mundo exterior fue en el bar de su padre. Todas las mañanas se sentaba en una esquina, cerca de la ventana con un libro encima de la mesa. A las 10 de la mañana acudían los parroquianos a cuentagotas, uno detrás de otro. Se sentaban en la barra, encendían un cigarro y pedían “lo de siempre”. Con el tiempo dejó de sorprenderla los borrachos, las prostitutas o las mujeres que parecían hombres.  
Su padre era un hombre rudo y autoritario, se ganaba la vida en el bar de la calle 13. Como tenía miedo de dejar a sus hijos solos, los mandaba al bar y les decía que se quedarán cerca, dónde el pudiera verles, así sabría siempre lo que estaban haciendo.  
Sin embargo Alma se dio cuenta de que era distinta a los demás, cuando llegó a la universidad, y encontró a sus amigos excitadísimos con las mujeres, el alcohol y las cartas. Alma ya sabía todo lo necesitaba saber sobre el tema. Empezó a frecuentar lugares más bohemios, como cafeterías o parques solitarios. Se sentaba en el césped, cerraba los ojos y empezaba a soñar. Las personas que la conocían decían que era especial. 
-Es una chica extravagante que nunca deja de leer. Cuando se obsesiona con un libro puede estar siete horas sin parar, incluso es capaz de olvidarse de comer.-
Es que Alma aprendió a leer muy pronto. Su libro favorito era “Las Aventuras de Tom Sawyer” El corazón de Alma desaparecía entre las páginas de los libros ávido de aventuras y de romance.  A los siete años Alma se enamoró de Tom Sawyer. Le encontraba atrevido e inteligente, sin embargo lo que más le gustaba de él era que la hacía reír. Durante esos años de su vida, desarrolló un amor fuerte por los libros. Ella siempre decía que los libros la ayudaron a vivir y a encontrarse a sí misma.