30/6/14

mi eterno verano.

Susurros del tiempo Ester Del Pozo Merino verano amorAna Paula olía a verano, a chapuzones en la piscina, a narices quemadas por el sol, a helados de vainilla, a paseos por la ladera de la montaña. El color del cabello de Ana Paula era dorado como los rayos del sol, tenía los mofletes llenos de pecas y los labios rosados. Se estiró la falda beige hacía las rodillas y me sonrió con los ojos brillantes. 
-¿Por qué eres tan bonita?-pregunté mientras la cogía por la cintura y la estrechaba contra mi pecho.  

Ana Paula me miró sin saber muy bien que responder. Le quité el sombrero de paja de ala ancha y me lo puse. 
-Te quiero Lucas.
Se deshizo de mi abrazo y empezó a correr por la playa. Solté una carcajada y la seguí. Ana Paula corría riéndose, de vez en cuando se giraba para ver por dónde iba. Pegó un grito cuándo la atrapé entre mis brazos. Nos quedamos unos segundos en silencio escuchando el latir apresurado de nuestros corazones. La di un beso en la punta de la nariz y luego en la frente. 
-Ana Paula, mi eterno verano. -afirmé después de besarla en la boca.