24/3/15

Por ella me convertí en su libro de historias

Me gusta su cara redonda y llena de pecas. Jimena dice que la tiene demasiado gorda. A mi no me lo parece, para mi es perfecta. Su labio superior es fino y el inferior un poco más grueso. Cuando se lo beso me encanta morderlo. Sus ojos son enormes, profundamente negros, y con unas largas pestañas rizadas. Es guapa, sólo que Jimena no lo se cree, tiene la autoestima demasiado baja. A pesar de que intento por todos los medios a mi alcance hacerla creer que su belleza corta la respiración a los hombres, ella insiste empeñada en que la miro con ojos de novio enamorado.

La autoestima de Jimena desapareció hace un año, cuando la diagnosticaron cáncer de estómago. Fue perdiendo poco a poco el pelo y el peso. Todo lo que comía lo vomitaba. Y no pensaba en otra cosa que  en la muerte, y en lo efímera y frágil que es la vida. Durante los meses que duró el tratamiento, Jimena leía siempre el mismo libro. Dormía apenas dos horas por las noches, y escribía la mayor parte de su abundante tiempo libre. Cuando iba a visitarla le traía libros nuevos y apenas los tocaba. Ella decía que dejara de hacerlo, que no podía leer otra cosa que no fuera “El viejo y el mar” de Hernest Hemingway

Susurros del tiempo. Ester Del Pozo MerinoCuando me veía entrar por la puerta, me echaba los brazos al cuello, y me pedía que la dijera que no iba a morir, que la quedaban muchos años de vida, que un día nos casaríamos y que tendríamos hijos, pequeñas Jimenas y pequeños Lucas. Yo la decía que sí, que tendríamos cuatro, cinco, todo los que quisiéramos. Cuando se la cayó el pelo, me preguntó que sí aún me parecía bella, yo con el corazón en un puño, la decía que sí, que era la más bella de todas las mujeres. A veces me tenía que ir de la habitación porque el dolor que sentía al verla tan rota, era demasiado fuerte y no quería que me viera llorar. Por ella quería mantenerme fuerte. Me convertí en su alegría, en su sonrisa llena de dientes blancos, en su libro de historias, en su pañuelo, en su primavera. 
Por las noches Jimena me pedía que la leyera cuentos: la Cenicienta, Caperucita Roja, Hansel y Gretel, la Bella y la Bestia y cuando se cansaba de estos, me inventaba otros nuevos. Me subía a su cama y me sentaba a su lado. Jimena cerraba los ojos y dejaba que mi voz recreara las imágenes conforme avanzaba en la lectura. A Jimena siempre le ha gustado el sonido de mi voz, grave y masculina como la describe ella. 

Jimena me está mirando, sabe que estoy pensando en ella, porque no dejo de sonreír. Tiene puesto un vestido azul claro y el pelo recogido en una trenza de raíz. Sus ojos negros me sonríen, pícaros. 
-Lucas quiero vivir toda una vida a tu lado-dice mientras se coloca una corona de flores en el pelo.

18 comentarios:

Ph dijo...

Precioso :* Me gustó muchísimo. Un beso!

Saudades8 dijo...

Preciosa historia de amor la que nos dejas, ojala Jimena y Lucas pudieran vivir muchos años recordando con una sonrisa aquellos días tan dolorosos.

Un cariñoso abrazo.

Rafael dijo...

Tierno relato.
Un abrazo.

Valentina. dijo...

Me gustó mucho el relato, se me hizo tan dulce.
Gracias por tu visita <3
Un beso.

llorenç Gimenez dijo...

Ester... Que relato, mas estremecedor, nos pasamos la vida pensando y haciendo cosas banales, y cuando alguna persona querida depende tanto de nuestro cariño,te hace sentir mas la vida...
Un abrazo...

Little Lena dijo...

Antes que nada muchas gracias! Hacia algún tiempo que tenia en mente una breve historia que escribir pero no me venia la inspiración de como contarla. Es decir la manera de como escribirla, probé de mil maneras y ninguna me convencía. Pero tras leer esta entrada donde haces una descripción de la situación muy detallada, es una manera muy sencilla y breve de escribir sin subirse por las ramas y enrollarse. La historia es muy triste, pero me gustan estos temas, son muy actuales y a la vez poco escritos. Me encanta como escribes, siempre lo digo!

- sonríe eternamente -

AtHeNeA dijo...

Y en cada flor un sentimiento, en cada sonrisa un bonito recuerdo.
La belleza del cariño en todas sus formas y momentos... Atemporal.

Es muy bonito.
Abrazo de luz ✴

Mari-Pi-R dijo...

Una historia preciosa ya que bien relatada está pero muy triste a la vez, me ha recordado el tiempo que pasó de sufrimiento una de mis sobrinas.
Besos

Borja F. Caamaño dijo...

Lleno de sentimiento...

Abrazotes.

Daniela♥ dijo...

Es hermoso, es perfecto ♥

i beat for love dijo...

Llegas con palabras al fondo del alma. Estoy segura que hay muchas Jimenas en el mundo, es precioso lo que escribes.

ibeatforlove.blogspot.com

José A. García dijo...

Una vida pueden ser mil historias, o más.

Suerte

J.

Kristalle dijo...

Un relato muy tierno

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

Sólo digo, mis respetos por este cuento, tan humano y tan bien escrito, para la idea de un buen amor, solidario en el la vecindad misma de la muerte. UN abrazo. Carlos

TheWickedNightmare dijo...

Es Hermoso
Que extraño el pensar: hasta que no te pasa no lo piensas, se prefiere esperar y estar cómodo.
Saludos

Maria Ortiz dijo...

¡Que hermoso relato! Muy tierno.

Megan :) dijo...

Porque escribes tan bien?? Un relato bellisimo

genesis dijo...

me super encanta la entrada y también la ilustracion de la derecha de Sara H.. Es hermosaa:D