19/4/15

Has escrito tu nombre con tinta indeleble


Susurros del tiempo Ester Del Pozo Merino

Fuimos al centro comercial del pueblo. Al principio nos dio vergüenza entrar, éramos conscientes de la imagen que dábamos. Dos locas, con los ojos hinchados por lágrimas, con sombreros de paja y botas de montaña. No hacía falta un cartel que dijera: “tenemos el corazón roto, tratar con respeto”. Pero a pesar de nuestros prejuicios logramos entrar con la cabeza bien alta. A mi me hubiera dado igual esmerarme un poco más, ponerme un poco de carmín y haber elegido con mas tino un vestido floral y veraniego, pero por respeto al corazón roto de Aria decidí no hacerlo. Total, ¿qué mas daba? No volveríamos a ver a esta gente en la vida. Incluso acabé reconociendo que me gustaba ir así de hortera y llamar tanto la atención. La cara de desconcierto de la gente, sus risas contenidas, y los murmullos que hacían a nuestro paso, me hicieron sentir libre por primera vez en muchos años. 

Elegimos la saga del Señor de los Anillos. Fue idea de Aria. No quería ninguna película que tuviera escenas románticas y ñoñas. Claro, la entendía. No le apetecía ver imágenes que le recordaran a un amor que pudo haber sido suyo. Treinta minutos después salimos bastante satisfechas. Hacía una mañana espléndida, un sol enorme brillando en un cielo despejado. Una suave brisa corría alegre y juguetona. Me sentí feliz y optimista. Miré a Aria de reojo, se sujetó el sombrero con la mano que tenía libre y soltó una palabrota. Algo así como “joder qué puto aire”.  Dos señoras nos miraron con una cara de reproche y continuaron andando.
-¿Qué he dicho? -preguntó Aria.
-Tía que boca tienes. Has asustado a esas pobres viejas.
-Qué dices Adela. Son esas pintas que llevas lo que las han asustado. 
-¿Perdona? -dije parándome en mitad de la acera.
-Es broma tonta-me agarro del brazo invitándome a que la siguiera.-Olvídalo. 

Apretamos el paso. Por el camino nos encontramos con varios niños jugando en el calle, y con ancianos sentados en sillas de mimbre tomando el sol a la salida de sus puertas. La mayoría nos saludaba con movimientos leves de cabeza. La única que respondía a sus saludos era yo, Aria tenía la mente en otra parte. Cuando llegamos a la cuesta que precedía a nuestra casa, nos quedamos paralizadas.
-Ostras tía, cacho cuesta. No tenía ni idea de lo horrible que era. No creo que pueda hacerlo-dijo Aria con la mano en el corazón. 
-¿Cómo que no? Pero si estás hecha toda una deportista -repuse medio en broma empujándola por la espalda. 
Fue en vano, Aria no movió. En lugar de eso se sentó en el bordillo y estiró las piernas. 
-Tía. No me hagas esto. Si es que estamos al lado. 
-Espera a que descanse un rato. 
Me quedé mirándola y resoplé. Aria nunca fue una gran deportista. Aria era de las que se quedaban en el patio, animando a los chicos cuando jugaban al fútbol. En Educación Física, lo pasaba bastante mal, apenas lograba hacer dos abdominales seguidos. Sin embargo, nunca le hizo falta hacer ejercicio para mantenerse en buena forma. Aria tenia un cuerpo delgado y firme. Era voluptuosa sin rozar lo excesivo. En resumen, siempre ha sido la envidia de todas las chicas. Incluida yo. 
-Tía, como no te levantes. Te dejo aquí sola. 
Aria ni se inmuto. Así que cogí y me puse a subir. Cuando llevaba un metro andando, me paré y giré la cabeza. Aria estaba de píe mirándome, me sacó el dedo corazón.
-Gracias por abandonarme aquí. Gran amiga. -gritó con mucho énfasis en la palabra “gran” mientras me seguía. 

9 comentarios:

Ana Isabel dijo...

Dos chicas siendo diferente en mitad de un centro comercial. Dos chicas siendo ellas para olvidarse de los problemas.
Pero, a fin de cuentas, dos chicas siendo amigas la una a la otra. Teniendo esa complicidad que todas deberíamos de tener con nuestras amigas *-*

Te ha quedado un texto precioso, como todo lo que haces!

Un beso! ;)
http://myworldlai.blogspot.com.es/

AtHeNeA dijo...

Hacer, sentir y actuar conferme a uno mismo y el momento personal... No el lugar o lo que otros puedan esperar.
A eso se le llama vivir... Vivir de verdad.

Un abraz✴

Rafael dijo...

"...Has escrito tu nombre en la arena y se fue con el viento..."
Un abrazo.

Tábata ♥ dijo...

Wau... ¡Me gusta como escribes! Me alegra mucho hacerte encontrado, vaya la escritura que me estaba perdiendo! Bonita relación de amistad, las dos locas, con sus cosas en la cabeza, sus ideales, su forma de ser, pero compartiendo sus diferencias :)

¡Un grandísimo saludo! Te sigo! 2:*

María dijo...

La amistad es un claro ejemplo también en tus letras.

Un beso.

llorenç Gimenez dijo...

La amistad y la personalidad, como conjugar ambas. lo mismo pasa en el amor, y en todos los estados de relaciones, pero creo que las amigas se salen muy bien....
Un abrazo...

Mari-Pi-R dijo...

Tener el corazón roto por un amor es sentirse perdida en la multitud y no ser cociente de lo que pasa en tu alrededor, por eso echar una mano de amistad es demostrar tu cariño.
Un abrazo.

Niar Pyx dijo...

Lo cierto es que ha sido muy entretenido leerte :) me gusta como escribes.
Me quedo por aquí :)

Maara Wynter dijo...

La amistad se vive en cualquier momento, en todo lugar.
Me gusta :)
Sigo leyéndote:)