16/5/16

Hacerse mayor

Alicia se había mudado. Ya no vivía en España, sino en un lugar a miles de kilómetros de su país natal. Cuando subió en el avión, sabía que dejaba en tierra a su familia querida, a sus amigos de toda la vida, su casa con sus estanterías llenas de libros y su habitación con aroma a café. 

Alicia se abrochó el cinturón y miró por la ventana. El sol había teñido de rojo el cielo y algunas estrellas ya empezaban a despuntar. Anochecía en Madrid. La azafata pidió a los pasajeros que tomaran asiento. Alicia sintió un cosquilleo en la palma de las manos. Había llegado el momento. El avión con destino al Fin del Mundo empezó correr por la pista de despegue. Alicia sentía esa fuerza que la echaba contra el asiento. Tensó su cuerpo, cerró los ojos y respiró profundamente intentado relajarse. Y sin quererlo afloraron los recuerdos, de todo tipo, de todos los sabores: amargos, dulces, picantes. Eran recuerdos con olor a viejo que Alicia al evocarlos los cubría de una añoranza quizás precipitada. Todavía no había dejado el país y ya echaba de menos. Echaba de menos a esa Alicia de 16 años que soñaba con encontrar a su príncipe azul, a esa niña con el pelo corto que leía sentada en el sofá, o que jugaba al escondite con sus amigos del vecindario. 
Susurros del tiempo Ester Del Pozo Merino

Alicia sentía que quizás su vida había transcurrido demasiado rápido. Hacía dos días que era una niña que jugaba en el parque y ahora era una mujer que lucha por hacerse un hueco en el mundo. No entendía cuándo y cómo se había hecho mayor. 












10 comentarios:

Fina Tizón dijo...

Es una pregunta frecuente...
El tiempo es estático, pero "nuestro tiempo" se mueve a velocidad de rayo ...
Abrazo, Ester
Fina

Rafael dijo...

El tiempo pasa y todos nos hacemos un poco más mayores.
Un abrazo.

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

El tiempo pasa y nos ponemos viejos, dece por ahí una canción. Un relámpago la vida. UN abrazo. Carlos

llorenç Gimenez dijo...

Y tantos y tantos, jóvenes y no tanto, tienen que dejar su niñez y emigrar, la vida globalizada es lo que les demanda, el precio es la nostalgia de los lugares queridos de la infancia..
Un abrazo Eva..

José A. García dijo...

¿De dónde parte esa avión al fin del mundo? ¿Quedan pasajes?

Saludos,

J.

Olivia P.Lisle dijo...

Me encanta tu forma de escribir, es precioso.
Y aunque Alicia se haga mayor, siempre podrá conservarse pequeña en su interior.

Un achuchón gigante (:

Impulsosdelibertad dijo...

Supongo que a veces no nos damos cuenta de lo rápido que va pasando nuestra vida, hasta que un día en un momento determinado no paramos a mirar atrás. Miramos lo que éramos, y lo que queríamos llegar a ser, miramos a nuestro alrededor de ayer y nuestro alrededor y nos damos cuenta, que todo es diferente. Que todo ha ocurrido casi sin querer.
Precioso texto. Un abrazo :)

TheWickedNightmare dijo...

Siempre te toma por sorpresa.
Saludos

Tahisa Chinillach dijo...

yo siempre me lo pregunto...porque? porque pasa tan rápido...es necesario? Jajaja tienes nueva sub! y un premio por mi blog pasate cuando quieras amor! un besazo!
http://caminaeimagine.blogspot.com.es/

Ester Del Pozo. dijo...

¡Muchas gracias Tahisa!

Un abrazo <3