1/7/16

el café hace que todo sea posible


susurros del tiempo Ester Del Pozo Merino
Lidia desde hace unos meses siempre desayuna café. A veces café solo, otras con leche, y siempre lo acompaña con unas tostadas de mermelada con mantequilla sin sal. Cree que el café hace que todo sea posible. Además dice que no es una creencia sacada de contexto, sino que tiene un buen fundamento, aunque sus amigas crean que exagera. 
Cuando iba a la universidad era una joven bastante despistada y con muy mala suerte. A pesar de salir temprano de casa, nunca llegaba a tiempo a las clases. Se olvidaba los deberes en el escritorio de su habitación y aunque les decía a los profesores que los tenía hechos, nunca le creían. Pero todo cambio cuando su compañera de cuarto dejó olvidada una taza de café humeante encima de la mesa de la cocina. Lidia como no tenía tiempo de prepararse el desayuno se lo bebió. Ese día no olvidó los deberes, el metro llego justo a tiempo y consiguió llegar temprano a su clase de Gráfica Digital. 
Y sin quererlo descubrió que siempre que bebía café algo bueno le sucedía. Aprobaba  con sobresaliente los exámenes, encontraba dinero en la calle, le cedían el asiento en el metro, el chico que le gustaba le decía algún piropo o incluso le pedía salir. Y eso sin contar que la semana pasada consiguió el trabajo de sus sueños en una empresa que se dedica hacer ilustraciones para cuentos infantiles. Y todo porque bebió un café bien cargado esa mañana. Sí, Lidia siempre desayuna café. Y si por las mañanas no le da tiempo, se lo lleva en un termo que pone: “Coffee makes everything possible”. 

10 comentarios:

Rafael dijo...

Eso es tener fe en el café, algo así como un amuleto.
Un abrazo.

RECOMENZAR dijo...

Gracias :)

Mari-Pi-R dijo...

Bien que tomó la taza mágica del café.
Yo ahora he disminuido mucho la consumación pero en periodo laboral creo que no podía funcionar sin él.
Un abrazo.

José A. García dijo...

Ah de ser algo genérico, porque hace años que tomo café todo el tiempo y no dejo de tener problemas...

Saludos!

J.

llorenç Gimenez dijo...

Hola Ester.. Ves, jo no sabia eso del café solo.. siempre me lo tomo cortado, pero visto el éxito, a partir de ahora lo tomare solo, supongo que si pongo azúcar o sacarina no variara el efecto..
un abrazo..

Helena L. dijo...

No me gusta el café asi que tendré mala suerte toda mi vida ja ja. Es broma. El relato me ha llamado mucho la atención porque he podido "conectar" con la chica del café. No sé suena raro pero de verdad, el relato es muy interesante.
Desde ahora te sigo. Nos vemos.

Naaii dijo...

Me sentí muy identificada con el texto, sabes por que? Porque este cuatrimestre en la universidad he abusado mucho del café, los días en los que me dedicaba a hacer las cosas de la universidad (que comúnmente eran 6 días a la semana) tomaba más de una taza de café al día. Y puedo decir que este cuatrimestre he aprobado todo, así que si es por tú relato, el café fue el que me trajo buena suerte!
Te dejo un beso enorme! Me pasaré mas seguido a leerte, lo prometo!

Pipi dijo...

Jaja que bonito! Amo el café y es lindo creer que una puede correr con esa suerte.
Saludos reina.

Ramonika dijo...

Hola me encanto leerte mientras tomaba una rica taza con café. =) bjs.

Marina C.Funes dijo...

Hola!!
Me encanta el texto, y me encanta el café. Como siempre digo, "no hay días malos, solo cafés poco cargados". Acabo de descubrir tu blog y me encanta. Además amaría que echaras un vistazo al mío.

Besazos!!! Nos leemos