29/3/18

Moribundos

Ya no te reconozco cuando te miro. Eres otro, quizás siempre lo fuiste y yo no lo supe ver. Eres extraño, un hombre distante que a veces duerme conmigo y me abraza. Pero cuando me abraza también lo hace la oscuridad que vive dentro de él y me hunde llevándome al abismo donde se oculta. Tira de mí hacia abajo, me resisto pero la oscuridad es más fuerte y me arrastra. Siento dolor, un dolor penetrante que mutila las manos, los labios y el corazón que te aman. 

A la gente como tú les llaman desconocidos, eso eres, un desconocido que a veces me besa con esos labios mentirosos llenándome de sombras  que me lanzan a ese abismo al que tanto temo. Esa mano que siempre agarraba la tuya cuando caminábamos se ha ido soltando. Le tiene miedo al destino al que quieres llevarla. Ya no confía en tu dirección porque te has dejado seducir por ellas, las sombras. Ellas son ahora tu piloto y quizás también tu mapa y tu brújula.   

Las sombras que viven ahora dentro de nosotros se han adueñado de nuestro corazón, lo han conquistado. El mío ya no siente, yace moribundo dentro de mi pecho, a veces respira pero le duele, así que lo hace despacito, ¿y el tuyo? Se ha ido y en su lugar ha dejado una maleta llena de sombras.  


1 comentario:

Mari-Pi-R dijo...

Estas sombras que viven en momentos son reales de las que hay que disfrutar en su presencia, que tengas una Feliz Pascua.